Pres. James E. Faust

No es sensato cultivar la curiosidad por Satanás y sus misterios. El acercarse al mal no depara nada bueno. Resulta muy fácil quemarse, como cuando se juega con fuego: “El conocimiento del pecado incita a cometerlo”. El único camino seguro es el de mantenernos bien distanciados de él y de todas sus maldades y sus abominables obras. Las perversiones de adorar al diablo, hacer brujería, hechicería, vudú, realizar encantamientos, magia negra y toda otra práctica demoníaca deben evitarse a toda costa.

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